Nada en este mundo puede hacerme feliz o infeliz

En el sueño, el Hijo de Dios se durmió. Pensó que dentro de la ilusión podía encontrar felicidad o infelicidad.

No recordaba que él es la felicidad. Yo soy el Hijo de Dios. En mí mora la paz eterna, la dicha, la felicidad.

El Ego una vez más intentará convencerte de lo contrario. Pero tú sabes que es irreal, una ficción mental. Yo soy Todo, Feliz y estoy aquí de paso.

Este mundo es una distracción y por fin sé que ya soy feliz y no tengo que buscar nada compulsivamente en este mundo.

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